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PECES

Reino: Animal; Filo Chordata; Subfilo Vertebrata; Superclase Gnathostomata

¿ Superclase PISCES

Como peces se conoce a un numeroso y variado grupo de vertebrados acuáticos dotados de aletas, que respiran mediante branquias y, como su propio nombre indica, tienen forma de “pez”. En realidad se trata de un grupo artificial que incluye, por un lado, a los peces sin mandíbulas o agnatos y por otro, dentro de los vertebrados con mandíbulas o gnatostomados, a los peces cartilaginosos (condrictios) y los peces óseos (osteíctios).

Los peces se encuentran tanto en aguas continentales como en los océanos y, en éstos, desde la superficie hasta los grandes fondos.

La forma del cuerpo de los peces es muy variable y nos indica, en muchas ocasiones, su modo de vida. Los nadadores rápidos, como las peces limón, poseen un cuerpo hidrodinámico y una cola ahorquillada, mientras los que viven semienterrados en fondos blandos como, los torpedos, se encuentran aplanados dorso-ventralmente.

Seriola dumerili

Torpedo marmorata

En el cuerpo de los peces se diferencia la región cefálica, el tronco y la región caudal.

Mero Epinephelus marginatus

La cabeza se extiende desde el extremo anterior hasta los opérculos o, en el caso de los elasmobranquios, las aberturas branquiales. Por detrás se encuentra el tronco, que  llega hasta el comienzo de la aleta anal en los peces óseos y en los elasmobranquios  hasta las aletas pelvianas.

En la cabeza puede haber crestas, espinas o apéndices dérmicos y, a ambos lados, las aberturas nasales o narinas y los ojos.

Espinas y crestas de Scorpaena notata

Apéndices dérmicos de Scorpaena scrofa
Orificios nasales de un mero Epinephelus marginatus

La boca puede estar en posición terminal (pez ballesta), subterminal (falso abadejo), súpera (araña) o ínfera (raya).

TERMINAL. Pez ballesta Balistes capriscus

SUBTERMINAL. Falso abadejo Epinephelus costas

SÚPERA. Araña Trachinus draco

ÍNFERA. Raya Raja sp.

Hay especies  que proyectan la boca para capturar a sus presas. 

Ejemplares de Caramel  Spicara smaris proyectan la boca para capturar a los  pequeños organismos del zooplancton.

Los lábridos poseen unas expansiones labiales que la envuelven.

Symphodus mediterraneus

En la proximidades de la boca pueden tener cirros, barbillones o bárbulas que contienen quimiorreceptores o receptores táctiles.

Barbillones de una brótala de roca  Phycis phycis

Barbillones de Ophidiom barbatum

La mayoría de los peces poseen dientes en la boca y su forma indica el tipo de alimentación.

Doncella o julia (Coris julis)

En los condrictios  los dientes sólo se encuentran en las mandíbulas y se consideran escamas placoideas. Están formados por dentina y cubiertos por una capa de esmalte. Hay varias filas de dientes en diferentes estados de desarrollo, pero sólo es funcional la última fila. La forma varía según su función (desgarrar, cortar, aplastar, etc).

Mandíbula de un Galeorhinus galeus (cazón) y abajo a la derecha detalle de un diente de la mandíbula superior en donde se aprecia el borde aserrado. En la parte superior derecha filas de dientes puntiagudos de la mandíbula inferior Éstos los clavan en su presa y les sirven de punto de apoyo para que la mandíbula superior corte trozos de carne.
Mandíbula de tintorera Prionace glauca y detalle de los dientes
Cortes producidos, posiblemente por una tintorera (Prionace glauca), en el pedúnculo caudal de un calderón (Globicephala melas)
Mandíbula de un marrajo Isurus oxyrrinchus tiburón con una alimentación generalista que incluye desde peces pequeños, como caballas, hasta los grandes atunes rojos.
Mandíbula de cañabota Hexanchus griseus y detalle de los dientes de ambas mandíbulas.

La dentición en los peces óseos es más compleja que en los condrictios y los dientes se encuentran en diferentes partes de la boca: premaxilar, maxilar, volmer, paleal, parasfenoide, etc.

Dientes mandibulares de una brótola (Phycis phycis)

Boca de un mero (Epinephelus marginatus) con dientes en diferentes partes

Dientes de una morena (Muraena helena)

Dientes mandibulares de un pez ballesta (Balistes capricus)

Justo en la parte posterior de la cabeza se encuentran los opérculos, expansiones óseas que protegen las branquias, o las hendiduras branquiales. Las branquias son estructuras muy vascularizadas, de ahí su color rojo, que permiten el intercambio gaseoso en un medio más denso como es el agua. Están formadas por un arco branquial y dos láminas o hemibranquias. Los condrictios, excepto las quimeras, no presentan opérculos y los arcos branquiales se abren al exterior a través de 5 a 7 pares de hendiduras. En ellos las láminas branquiales o hemibranquias están separadas por septos o tabiques branquiales. Los peces óseos, normalmente, presenta cuatro a cada lado y los septos están reducidos o carecen de ellos. En el lado interno de los arcos branquiales se encuentran los peines branquiales o branquispinas, cuya función es filtrar el alimento que se encuentra en suspensión en el agua o retener restos de alimentos.

Branquias de pez limón Seriola dumerili

La acción coordinada en el cierre y apertura de los opérculos y la boca permite el aporte de agua a las branquias.

 

Pintarroja Scyliorhinus canicula

Una gran parte de los elasmobranquios poseen, detrás de los ojos, unos orificios denominados espiráculos dotados de una hemibranquia.

Espiráculos de Torpedo marmorata

En los tiburones el agua entra por la boca y sale por las hendiduras branquiales y por los espiráculos, mientras que en las rayas y torpedos lo hace principalmente por los espiráculos.

Los peces que viven semienterrados, como las arañas Trachinus draco, resuelven el inconveniente que supone para el intercambio gaseoso su modo de vida, aumentando el tamaño de sus cabezas y, por tanto, el de la cavidad branquial.

- La Piel

Cubriendo el cuerpo de los peces, de la misma forma que en otros vertebrados, está la piel formada por dos capas: la epidermis y la dermis, y protegida por un mucus de naturaleza glicoprotéica. En la mayoría de los peces óseos modernos está revestida por escamas dérmicas denominadas elasmoideas, compuestas por capas óseas y tejido conjuntivo y se insertan en la dermis de forma imbricada. Crecen de manera más o menos proporcional al pez en capas concéntricas.

Piel de Epinephelus costae

Hay dos tipos de escamas elasmoideas: las cicloideas  de forma redonda u ovoide y propias de peces menos evolucionados y  las ctenoideas,  cuadrangulares y denticuladas  en la parte de la escama expuesta al exterior.

Escama cicloidea de Sardina pilchardus

Detalle del borde de una escama cicloidea

Escama ctenoidea de una cabilla  Serranus cabrilla

Detalle del borde denticulado de una escama ctenoidea

Otros tipos de escamas de los peces óseos son:

  • Escamas cosmoideas, propias de los peces crosopterigios como el celacanto, constan de cuatro capas compuestas de una sustancia similar a la dentina denominada cosmina.
  • Escamas ganoideas (actinopterigios primitivos) la cosmina es sustituida por dentina y posee una capa superficial de ganoidina.

Escamas ganoideas. de un esturión

Detalle de las escamas ganoideas

 

Escamas ganoideas de un esturión. Prof. Dr. Javier Alba Tercedor Universidad de Granada.

Las escamas pueden estar sustituidas por escudetes o placas óseas.

Escudetes de Trachurus sp.

Detalle de los escudetes

Placas óseas de un esturión

Detalle de una placa dorsal

Las escamas de las rayas y tiburones se denominan dentículos dérmicos o escamas placoideas y presentan una estructura similar a la de un diente con una cavidad interna donde se encuentra la pulpa, irrigada por pequeños vasos y rodeada de dentina cubierta de esmalte.

Escamas de una tintorera (Prionace glauca)

Constan de una placa ósea basal, fuertemente fijada a las capas más internas de la piel, y una parte externa formada por una corona con una o varias espinas orientadas hacia la parte posterior. Al contrario que las escamas de los peces óseos, no crecen al aumentar el tamaño del pez.

Corte transversal de una escama placoidea en la que se observa la cavidad interna donde se encuentra la pulpa

Las escamas placoideas contribuyen a disminuir el rozamiento, al canalizar el agua y producir un flujo laminar. Lo que  hace a los tiburones y rayas más silenciosos.

- El Color

Los peces bentónicos, normalmente, presentan colores crípticos para pasar desapercibidos de sus depredadores o presas. En los pelágicos suele ser muy uniforme con colores grises o azulados en el dorso y blanquecinos en la parte ventral.

El perfecto camuflaje de los peces piedra Synanceia verrucosa les hace pasar inadvertidos (Mar Rojo)

Los peces luna (Mola mola) poseen la típica coloración de las especies pelágicos, oscura en la parte dorsal y blanquecina en la ventral.

La función del color es variada:  defensiva, comunicación, reproducción, de aviso, etc. Algunos peces cambian de color según su estado (reproducción, peligro, etc) o si es de día o de noche. En este último caso, a peces nectobentónicos que pasan la noche sobre el sustrato y con la finalidad de confundirse con éste, les aparecen franjas verticales más claras u oscuras.

Serranus cabrilla, coloración diurna

Coloración nocturna

Poseen dos tipos de células relacionada con el color, los cromatóforos con pigmentos que les permiten cambios de coloración y los iridocitos que reflejan la luz.

Cromatóforos de Sardina pilchardus

Cromatóforos de Sardina pilchardus

- Las Aletas

Estructuras con función locomotora y estabilizadora, son expansiones membranosas sostenidas por radios esqueléticos. Los radios pueden ser cartilaginosos (ceratótricos) u óseos (lepidotricos). Los radios óseos a su vez pueden ser simples, mixtos, ramifificados y espinosos.

Radios óseos, espinosos y segmentados, de un pez ballesta Balistes capriscus

Hay aletas pares e impares. Las pares son las pectorales o escapulares y las pelvianas o ventrales.

Las aletas pectorales se encuentran justo detrás de los opérculos y pueden tener distintas funciones: desplazamiento, estabilizadora o maniobrar. En los peces óseos están constituidas por radios blandos o segmentados y en las especies más primitivas se sitúan en posición ventral. Algunos las presentan muy modificadas, como las chicharras o golondrinas de mar (Dpcyilocteuas volitans), que las utilizan para “asustar” a sus depredadores.

En los rubios, aparte de tener la misma función disuasoria que en las chicharras, las utilizan para andar gracias a estar libres los tres primeros radios.

Trigloporus lastoviza

Las grandes aletas expandidas a los lados de los torpedos (Torpedo marmorata) les sirven para planear.

En los lábridos su función es el desplazamiento, sirviéndose de la caudal sólo para movimientos rápidos, como los necesarios para capturar a una presa o escapar de un depredador.

Galan Xyrichtys novacula

Aleta pectoral de un tiburón

Partes de la aleta

Las aletas pelvianas sirven para maniobrar, pero pueden tener otras funciones: reproductoras, defensivas y soporte. En los peces óseos, normalmente, están constituidas por un radio espinoso y por varios radios de tipo segmentado. Pueden encontrarse por detrás de las pectorales (abdominales), a la misma altura de las pectorales (torácicas) o por delante de las pectorales (yugulares).

Abdominales: Trompetero Macroramphosus scolopax

Torácicas: Doncella o Julia  Coris julis

Yugulares: pez rata Uranoscopus scaber

Los peces, como las anguilas, que carecen de aletas pelvianas se denominan ápodos. Los gobios y los chafarrocas las tienen fusionadas, en estos últimos forman una ventosa con la que se adhieren a las rocas.

Vista ventral de un Chafarrocas, Lepadogaster candolii, en donde se observa la ventosa formada por la unión de las aletas pelvianas

En las rayas y tiburones están modificadas, formando unas estructuras con función reproductora denominadas pterigópodios.

Las aletas impares son la dorsal, anal y caudal. La dorsal, normalmente, tiene una función direccional y estabilizadora y su número varía entre una y tres. En los peces óseos los primeros radios son espinosos, el resto son de tipo segmentado ramificado y, generalmente, se puede plegar. Algunos peces, como los congrios (Conger conger), presentan la dorsal unida con la caudal y la anal.

Los radios espinosos de la aleta dorsal de los peces ballestas (Balistes capriscus) tienen función defensiva. El primer radio, que es de gran tamaño, puede quedar bloqueado en posición vertical por el segundo, dificultando su captura.

Los caballitos se desplazan gracias a los movimientos ondulatorios de la aleta dorsal.

Caballito de mar Hippocampus guttulatus

La aleta anal se encuentra en la región caudal, entre el ano y el pedúnculo caudal, y la mayoría de los peces tienen una sola, los gádidos dos. En los peces óseos, normalmente, está formada por algunos radios espinosos seguidos por radios segmentados.

Aleta anal de un mero Epinephelus marginatus

En la región caudal pueden presentar, en la parte dorsal y ventral, unas pequeñas aletas denominadas pínulas y en el pedúnculo caudal una o dos quillas y fosetas.

La aleta caudal está situada en la parte posterior del pez y tiene una finalidad propulsora. Su forma es muy variada y nos indica el tipo de vida. Los peces pelágicos como los cupleidos  la tienen cortada y en los de nado rápido, túnidos y carángidos, la forma es semilunar. La de los peces bentónicos son redondeadas (lenguado) o apuntadas.

Pez limón Seriola dumerilii

Lenguado Solea vulgaris

Existen diferentes tipos de aleta caudal, los agnatos poseen del tipo proterocerca o dificerca; los condrictios heterocerca y los peces óseos homocerca. Dentro de éstos, los anguiliformes y los blénidos presentan una variación denominado isocerca.

Aleta caudal heterocerca de un negrito

Aleta caudal homocerca de un pez limón
Aleta caudal isocerca de un congrio de arena

- La Musculatura

La musculatura del tronco es la responsable del movimiento de la aleta caudal y consiste en músculos que van desde la cabeza hasta el pedúnculo caudal. Se organizan en segmentos cortos  denominados miómeros, separados entre sí por fibras de colágeno y tejido conjuntivo

Hay dos tipos de musculatura, una se encuentra muy vascularizada, de ahí su color rojizo,  y es la responsable de que  el pez pueda mantener velocidades de natación constante durante mucho tiempo. La más blanquecina, menos irrigada,  y con un metabolismo anaeróbico,  les permite realizar movimientos muy rápidos durante periodos breves (ataque o escape).

La proporción entre roja y blanca es variable, siendo mayor en los peces pelágicos como el atún rojo (Thunnus thynnus), marrajo (Isurus oxyrinchus), pez espada (Xiphias gladius), etc. que en los bentónicos.  La temperatura interna de alguno de estos peces, a pesar de ser de sangre fría, es superior a la del medio gracias a la actividad muscular y a que la musculatura roja se sitúa cerca de la columna vertebral para disminuir la perdida de calor. En el caso del atún rojo (Thunnus thynnus) esta diferencia es de casi 10º. En la mayoría de los peces, la merluza (Merluccius sp.), el cazón (Galeorhinus galeus) etc, la musculatura roja está muy reducida y se encuentra en contacto con la piel.

Aparte están los músculos de la cabeza y los asociados a las aletas.

- El Esqueleto

Como soporte interno se encuentra el esqueleto. En los agnatos y condrictios es cartilaginoso y en los peces óseos está calcificado, excepto en los esturiones. Se compone del craneo, el esqueleto axial (columna vertebral y costillas) y el esqueleto apendicular.  

Esqueleto de un pez ballesta

Esqueleto de un pez plano

- La Vejiga Natatoria

Los peces tienden a hundirse debido a su mayor peso específico con respecto al agua del mar, esto implicaría un gasto energético si no fuera por la presencia de un órgano de flotación, en los peces óseos, denominado vejiga natatoria. Ésta se encuentra situada por debajo de la columna vertebral, en la cavidad ventral y hay dos tipos. Uno de ellos, en  los peces denominados fisóstomos, con un conducto que la conecta con el esófago, con lo que adquieren el aire subiendo a superficie. En el otro tipo no existe el conducto neumático y la captación y liberación de los gases se realiza a través de la sangre, gracias a una red de capilares  (retia mirabilis).

La vejiga natatoria de esta brótola de roca (Phycis phycis) sobresale hinchada por la boca debido al rápido ascenso al que ha sido sometida.

Algunos peces bentónicos, como los blénidos  carecen de vejiga natatoria.

Los tiburones mantienen el equilibrio hidrostático gracias al gran tamaño del hígado rico en grasas, aparte del empuje ascendente que le proporcionan las aletas pectorales al nadar.

- La osmorregulación

Aparte de la eliminación de los productos nitrogenados, el aparato excretor tiene como función  mantener un equilibrio constante con el medio. Dentro de los agnatos, los mixinos son isosmóticos, poseen en los fluidos corporales la misma concentración de sales que el agua que les rodea.  Los peces óseos marinos son hiposmóticos, la concentración de sales de sus tejidos es menor que la del agua, por lo que tenderían a perder agua hasta deshidratarse. Para compensar esta pérdida ingieren agua continuamente por la boca; en las branquias, aparte de la pérdida de agua por por ósmosis, expulsan el exceso de sal mediante transporte activo y, por último, se expulsa poca orina e isotónica.

La concentración de sales de los condrictios es similar a la de los peces óseos, por lo que se produciría un proceso similar de pérdida de agua. Para evitarla retienen la urea  con lo que mantienen el equilibrio osmótico.

- EL MOVIMIENTO

- SISTEMAS DE DEFENSA

- COSTUMBRES Y ALIMENTACIÓN

- LOS ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS

- LA REPRODUCCIÓN

MÁS INFORMACIÓN

BIBLIOGRAFÍA

- CORBERA, J., SABATÉS, A. y A. GARCÍA- RUBIES, 1996. Peces del Mar de la Península Ibérica. Planeta. 312 pp.

- COGNETTI, G., M. SARÀ y G. MAGAZZÙ, 2000. Biología Marina. Ariel Ciencia. Barcelona. 617 pp.

- CASTRO, P. Y HUBER, M. 2007. Biología Marina. McGraw-Hill, Interamericana de España. 486 pp.

- FOLCH i GUILLEN, R. (Direcció General), 1990. Historia Natural del Països Catalans. Peixos. Fundación Enciclopedia Catalana. 485 pp.

- LYTHGOE, J. y G. LYTHGOE, 1991. Guía de los Peces de Mar del Atlántico Norte y del Mediterráneo. Omega. Barcelona. 256 pp.

PÁGINAS WEB

- http://www.fishbase.org/search.php

- TIBURONES EN GALICIA