Proyecto LEGABO

28S – Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal, Seguro y Accesible

Cada año, el 28 de septiembre, las redes sociales se convierten en espacios de acción colectiva. El hashtag #September28 articula una comunidad transnacional que reclama el derecho al aborto seguro y libre. Las campañas digitales no solo difunden mensajes, sino que también producen conocimiento feminista, al visibilizar experiencias, resistencias y desigualdades estructurales. Según Ipas (2025), las organizaciones participantes en el Global Day of Action for Access to Safe and Legal Abortion han contribuido a reforzar el reconocimiento institucional del aborto como un componente esencial de la salud pública y de los derechos humanos (Ipas, 2025; ASAP, 2025; Center for Reproductive Rights, 2025).

En el contexto español, las activistas feministas en Madrid organizaron una manifestación frente al Ministerio de Sanidad para denunciar la brecha existente entre el marco legal y el acceso real a la interrupción voluntaria del embarazo. Aunque la Ley Orgánica 1/2023 garantiza este derecho, los datos muestran una grave desigualdad territorial: solo 78 de los más de 21.000 abortos realizados en 2024 tuvieron lugar en la red pública madrileña (El Salto, 2025). Las colectivas antirracistas subrayaron, además, que hablar de aborto implica también cuestionar el racismo institucional y la exclusión sanitaria que afectan de manera desproporcionada a mujeres migrantes y personas sin tarjeta sanitaria (El Salto, 2025).

Pocos días después, el presidente Pedro Sánchez anunció la intención del Gobierno de reformar la Constitución para blindar el derecho al aborto, situando a España entre los primeros países del mundo en hacerlo (Infolibre, 2025). La propuesta surgió en respuesta a una moción impulsada por Vox y el Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, que pretendía incluir información sobre un inexistente “síndrome postaborto”, un concepto sin respaldo científico utilizado históricamente para culpabilizar a las mujeres que interrumpen su embarazo (Newtral, 2025).

El Parlamento Europeo reconoció oficialmente el 28 de septiembre como International Safe Abortion Day, insistiendo en la necesidad de cooperación intergeneracional y transnacional para enfrentar la desinformación y el resurgimiento de movimientos antiabortistas (European Parliament, 2025).

Un pequeño gesto político en el espacio universitario

Desde el proyecto de investigación, decidimos intervenir simbólicamente en el marco del 28S con una acción participativa en la Universidad de Granada. La iniciativa consistió en dos carteles colectivos, con el lema “Mi voz, mi cuerpo – 28 de septiembre”, instalados en un punto visible en la Facultad de Medicina y en el Instituto de las Mujeres. La idea: invitar la comunidad universitaria a dejar frases y/o reflexiones sobre el derecho al aborto.

El cartel fue creciendo poco a poco con poemas, citas y fragmentos de historia: el profesor Miguel Lorente aportó un poema propio. Mientras lo colgábamos, el cartel empezó a generar conversación: una trabajadora de limpieza contó su experiencia con el aborto, un conserje comentó que le parecía bien que se hablara del tema. Dos días después, el cartel desapareció. Lo repusimos. Volvió a desaparecer. Y lo colocamos otra vez. 

En el Instituto de las Mujeres, la profesora Agata Ignaciuk pegó imágenes de los años ochenta vinculadas a la lucha proabortista. Al día siguiente, apareció sobre el póster una escrita con el mensaje “no al aborto”. Pese a ello, varias estudiantes respondieron escribiendo nuevas frases y argumentos, transformando el acto de censura en un diálogo político.

Como recuerdan las integrantes del Abortion Dream Team,

“Queremos hablar del aborto sin tabúes, sin drama, sin mentiras y sin miedo.” (Abortion Dream Team, 2025)

Esa es, en el fondo, la apuesta que compartimos: que el aborto sea legal, accesible y seguro.

Que se entienda no como una excepción médica ni como un favor del sistema, sino como un derecho básico, una decisión que nos pertenece, una práctica cotidiana de autonomía y dignidad.

Elisa Roncone