Archivos de la categoría Sin categoría

Patogenesis

«Un recorrido fascinante y ameno a través de la historia de la humanidad.»The Sunday Times

Un libro genial novedoso y fundamental.

A menudo se cree que los grandes cambios históricos fueron provocados por el genio y la tenacidad de grandes hombres y mujeres, pero Jonathan Kennedy sostiene que los gérmenes, desde el Paleolítico hasta hoy, han sido los responsables de los grandes acontecimientos de la humanidad: las bacterias y los virus fueron protagonistas de la desaparición de los neandertales, la transición del feudalismo al capitalismo, la devastación causada por el colonialismo europeo y la evolución de Estados Unidos desde un remanso imperial hasta una superpotencia mundial. Incluso el cristianismo cobró importancia a raíz de una serie de pandemias mortales que asolaron el Imperio romano en los siglos II y III: el cuidado de los enfermos convirtió lo que era una pequeña secta en una de las principales religiones del mundo.

A partir de las últimas investigaciones en campos que van desde la genómica y la antropología hasta la arqueología y la economía, Patogénesis nos guía a través de sesenta mil años de historia, explorando ocho grandes brotes de enfermedades infecciosas que han moldeado el mundo moderno. Jonathan Kennedy desafía algunas de las suposiciones más arraigadas sobre nuestro pasado colectivo y nos insta a ver este momento como otro punto de inflexión que cambiará el curso de la historia. Revelador y rebosante de perspicacia, Patogénesis transformará la comprensión de nuestro pasado y nuestro futuro.

La crítica ha dicho:

«La compulsiva lectura de Patogénesis [ ] me ha dejado completamente noqueado y en estado de shock. Por decirlo lisa y llanamente: me ha cambiado la percepción sobre muchas cosas que creía saber.»Jesús Lens, El Ideal de Granada«Una argumentación extraordinaria. […] Un recorrido fascinante y ameno a través de la historia de la humanidad desde una perspectiva desconocida.»The Sunday Times

«Magníficamente escrito. […] Sin duda, gustará a los lectores de Yuval Noah Harari o Rutger Bregman.»The Times

«Lleno de datos sorprendentes.»The Observer

«Brilla cuando aporta información científica de vanguardia.»Financial Times

«Una formidable variedad de material.»The Economist

«No es frecuente que elijas un libro que prometa alterar por completo tu comprensión del mundo.»Lit Hub

«Una impresionante historia de humildad para la especie humana.»The Spectator

«Un relatoconmovedor, que logra reunir un asombroso caudal de materiales con una prosa ágil y accesible.»The Washington Post

«Absorbente.»The Telegraph

«Ofrece una perspectiva diferente para ver muchos de los grandes hechos del pasado.»Associated Press

«Una mirada deslumbrante a la historia.»Publishers Weekly

Monteverdi Selva morale

Una joya, no hay maravilla igual ni mejor compra de discos:

🎬🎮 Estas pistas están disponibles para licencias de sincronización en vídeos, películas, series, juegos, publicidad y más. Para más información y solicitar una licencia, visite: https://www.brilliantclassicslicensin… En 1641, Bartolomeo Magni publicó en Venecia la colección Selva morale e spirituale. El conjunto plantea diversas preguntas: ¿Fue compilado por el propio Monteverdi o hubo intereses comerciales en juego? ¿Se trataba de un testamento musical o de un homenaje ajeno al gran compositor? ¿Quién habría podido revisar su desbordante biblioteca y seleccionar estas bellísimas piezas para incluirlas en esta última edición, que se publicaría en vida de Claudio Monteverdi (1567-1643)? El título, literalmente «bosque moral y espiritual», resulta también desconcertante. Cabe recordar que Monteverdi, con más de setenta años en el momento de la publicación, era muy mayor para aquella época. Ya llevaba tres décadas como Maestro de Capilla de San Marcos en Venecia, tiempo durante el cual compuso constantemente nueva música para todo tipo de celebraciones litúrgicas y semilitúrgicas. De hecho, muchas de las piezas de la «Selva» parecen tener su origen en la liturgia de vísperas y la misa mayor (salmos, himnos, una misa completa, antífonas marianas), piezas que esperaríamos encontrar en una colección de música espiritual de la época. Sin embargo, sorprendentemente, también encontramos piezas sobre textos profanos, incluso en la lengua materna del compositor. Aunque pueden clasificarse como morales, es muy probable que no se interpretaran en celebraciones litúrgicas, sino que acompañaran las numerosas festividades semilitúrgicas de Venecia. También es destacable que Monteverdi dedique la «Selva» a Eleonora Gonzaga, lo que nos recuerda que, a pesar de su repentina marcha de la corte de Mantua en 1610, Monteverdi mantuvo una estrecha relación con su antigua patrona, para quien escribió sus óperas fundamentales Orfeo y L’Arianna, esta última casi perdida en su totalidad salvo por el Lamento d’Arianna, que incluye en la «Selva» como contrafacto del «Pianto della Madonna». Mantua marcó su apogeo, la época de sus libros de madrigales y los estrenos de ópera. Para este álbum, Le Nuove Musiche ha optado por una formación solista relativamente pequeña, partiendo de la transparencia. Cabe destacar que Selva indica que se pueden omitir los versos de colla parte, lo que se hace aquí para lograr la máxima expresión individual y una textura abierta. Otra decisión consciente consiste en romper con el orden de la edición y organizar las piezas para crear un ambiente litúrgico apropiado, con los salmos de vísperas como eje central, especialmente en los dos primeros CD. Tracklist: 0:00:00 O ciechi ciechi, SV 252 0:03:06 Voi ch’ascoltate, SV 253 0:07:48 E questa vita, SV 254 0:10:05 Spuntava il di, SV 255 0:16:46 Chi voi che m’innamori, SV 256 0:23:07 Confitebor terzo, SV 267 0:28:51 Messa, SV 258 0:48:36 Crucifixus, SV 259 0:50:29Pianto della Madonna, SV 288 0:57:22 Et resurrexit, SV 260 0:58:58 Et iterum, SV 261 1:00:18 Laudate dominum, SV 287 1:04:21 Salve regina terzo, SV 285 1:09:30 Laudate dominum terzo, SV 270 1:13:23 Beatus vir primo, SV 268 1:20:33 Sanctorums meritis primo 1:24:41 Dixit dominus primo, SV 263 1:34:05 Ab aeternum, SV 262 1:40:24 Confitebor secondo, SV 266 1:45:57 Memento, SV 276 1:53:29 Laudar pueri primo, SV 271 2:00:03 Salve regina secondo, SV 284 2:04:27 Laudate dominum secondo, SV 272 2:07:25 Magnificat primero, SV 281 2:19:24 Gloria 2:30:28 Dixit dominus second, SV 264 2:38:24 Deus tuorum militum, SV 278a 2:40:40 Confitebor primero, SV 265 2:48:22 Iste confesor, SV 278b 2:51:12 Beatus vir segundo, SV 269 2:56:51 Ut quant laxis, SV 279a 2:59:39 Laudate pueri segundo, SV 272 3:07:09 Deus tuorum militum, SV 278a 3:09:09 Credidi, SV 275 3:13:20 Jubilee, SV 287 3:17:33 Magnificat segundo, SV 282 3:27:52 Salve Regina primero, SV 283 3:35:34 Alabado sea el Señor primero 👉 Redes sociales: Instagram: https://brilliant-classics.lnk.to/Ins… Facebook: https://brilliant-classics.lnk.to/Fac… Spotify: https://brilliant-classics.lnk.to/Spo…

Historias

*Historia de España 🇪🇸 *

Debido a que los españoles tienen interiorizada y asumida la leyenda negra, nadie creería, por ejemplo, que John Smith, el de Pocahontas, estaba basado en Juan Ortiz (un marino español cautivo por nativos americanos en Florida) , Robinson Crusoe en Pedro Serrano (un capitán español que en 1526 sobrevivió a un naufragio en un banco de arena del Mar Caribe)
Mr. Livingston supongo… no supongas, lo que descubrió estaba ya descubierto y documentado dos siglos antes por el misionero español Pedro Páez.
Darwin copió a Felix de Azara, que llevaba ya tiempo gritando lo de la evolución de las especies y la selección natural; de hecho Darwin lo mencionó en su libro, pero lo borró en la versión final.

James Cook encontró a los Hawahianos cocinando con cacerolas y chapurreando palabras españolas.

Hawai fue descubierta por el malagueño Ruy López de Villalobos a mediados del XVI.
La Antártida por Gabriel de Castilla en 1601. Pero la medallita se la puso Cook que robó los mapas españoles en Manila en 1768 y siguió el rumbo de estos para salír en los libros de historia.
El salvaje oeste no era salvaje, era español con pueblos y caminos españoles.
Hasta el jefe indio Jerónimo hablaba español y estaba bautizado.
En Nueva Zelanda y Australia había descendientes españoles cuando Tasman puso el primer pié en la isla.

Nos hemos criado con películas donde los piratas robaban tesoros de los barcos españoles, pero la realidad es que sólo un 3% de los galeones que llegaban de América fueron robados por piratas, y él mayor botín del mar lo consiguió Luis de Córdova y Córdova, que apresó 55 barcos británicos de una sola tacada cargados de oro.

Blas de Lezo doblegó a una flota británica en 1741 de 180 barcos.

Antes, en 1589, los ingleses perdieron otra de más de 140 galeones al intentar atacar La Coruña. Fue peor derrota que la armada invencible, con derrotas en La Coruña y Portugal, y el peor desastre de la historia de Inglaterra, pero muy escondido Pero sólo hemos oído hablar de la Armada Invencible y Trafalgar. Incluso en nuestros libros de texto no se dice bastante nadie lo sabe solo lo de siempre.

Alaska era española y Taiwan también.
Para piratas, Pero Niño, que entró por el Támesis hasta Londres, y no Drake que huyó a nado dejando a su hermano y su flota entera, que fue hundida por los españoles en el caribe.

Y así un largo etc. etc. etc. de cosas que casi ningún español sabe ni le han contado.

La historia de España y del mundo la escriben los anglosajones, pricipalbmente Inglaterra, y antes Holanda, ahora EEUU, y aquí la enseñan en el colegio como la escriben ellos… para nuestra desgracia…
Aquí te dejo lo que pasó realmente, ahora te toca a ti compartirlo y que como poco nuestro círculo de amigos sepa de que fuimos capaces hace años, y como nos hicieron creer que no fuimos nadie en la Historia..
Reivindiquemos la verdadera historia de España 🇪🇸

Matasanos

Un fascinante recorrido por la historia oculta de la medicina, que durante más de 2300 años prefirió ignorar la evidencia y aferrarse a una tradición que se cobraba más vidas de las que salvaba.

Todas las sociedades intentan aliviar el dolor, evitar la enfermedad y posponer la muerte; no hacerlo sería inhumano. Se trata de una misión que se encomienda sobre todo a la medicina, una disciplina que en las sociedades occidentales se remonta a Hipócrates, el casi legendario fundador en una tradición médica que pervivió de forma hegemónica durante más de 2300 años. Lo sorprendente es que la mayoría de terapias y remedios que se prescribieron a lo largo de todo ese tiempo se mostraron completamente ineficaces, causando más muertes de las que evitaron.

En este libro, el historiador David Wootton realiza un fascinante recorrido por esos veintitrés siglos de mala medicina, en las que los médicos abusaron de la fe de sus pacientes y se aferraron obstinadamente a una tradición que fracasaba sistemáticamente en sus intentos de curación.

Y es que hace apenas unos ciento cincuenta años que la profesión médica ha descubierto la “medicina basada en la evidencia” o, dicho de otro modo, la medicina capaz de demostrar empíricamente su eficacia. Solo desde entonces la historia de la medicina se ha convertido en una historia de excepcionales progresos y avances terapéuticos, aunque siempre amenazada por la misma resistencia de algunos a aceptar la evidencia científica, sobre todo cuando hay cuantiosos intereses económicos en juego (como sucedió con los perniciosos efectos del tabaco).

¿Por qué leer este libro?

Una inusual historia de la medicina que es a la vez una reflexión sobre los obstáculos que encuentra el progreso en la ciencia.

Un libro en la línea del exitosísimo Blind Spots, When Medicine Gets it Wrong, de Marty Makary, que vendió 18.000 copias en su primera semana solo a través de Amazon.

Del prestigioso historiador David Wootton, también autor de La invención de la ciencia.

Un libro muy recomendable

Los virus buenos

Sinopsis de LOS BUENOS VIRUS

Los virus no son solo agentes causantes de enfermedades. A lo largo de estas páginas, el profesor y divulgador José Antonio López Guerrero (JAL) nos muestra una visión revolucionaria y fascinante de estos nanoorganismos que han moldeado la evolución de la vida en nuestro planeta.
¿Sabías que algunos virus fueron cruciales para que existieran los mamíferos placentarios? ¿O que los bacteriófagos podrían ser nuestra última esperanza contra las bacterias resistentes a antibióticos? ¿Te has preguntado alguna vez qué papel juegan los virus en el clima de nuestro planeta?
Desde su experiencia como investigador y divulgador científico, el autor nos guía por un viaje que transforma nuestra percepción de los virus: su papel en el desarrollo del cerebro de los vertebrados, su uso en terapias contra el cáncer, pasando por las más innovadoras aplicaciones en biotecnología y medicina. Una obra que nos descubre el lado más sorprendente y beneficioso de estos infinitesimales compañeros de viaje, sin los cuales la vida tal como la conocemos no existiría; imprescindible para entender que no todos los virus son enemigos y que muchos de ellos podrían ser nuestros mejores aliados.

«De la mano del mejor divulgador científico de nuestro país, descubrimos cómo los virus han moldeado nuestra evolución, impactado en nuestra salud y se han convertido en herramientas cruciales en la batalla por la supervivencia». José Ramón Calvo, médico, presidente Instituto Cooperación Internacional. Real Academia Europea de Doctores.

«Una delicia leer este libro. Desde el conocimiento, nos adentra en el mundo de los virus, de los malos… y de los buenos. Y lo mejor, cuánto se aprende y qué fácil y divertido es el camino. No se lo pierdan, merece tanto la pena leerlo». Ángela Nieto, bióloga molecular, profesora de Investigación del CSIC y académica de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

«Un recorrido riguroso por la cara amable del fascinante mundo de los virus, con una narrativa amena y cercana, como una conversación con un amigo». Francisco J. Martínez Mojica, microbiólogo, investigador y profesor de la Universidad de Alicante.

El arte de vivir (en tiempos difíciles) Epicteto 10

III –¿Dónde reside el bien, entonces? […] –En donde no os lo parece ni queréis buscarlo. Pues si en efecto quisierais, hallaríais que está en vosotros; y no andaríais errantes por afuera ni buscaríais lo ajeno como propio. Volveos hacia vosotros mismos, estudiad bien las presunciones que tenéis. ¿Cómo imagináis que es el bien? Sereno, feliz, sin ataduras. ¿Y no os lo imagináis grande por naturaleza? ¿No lo imagináis digno de estima? ¿No lo imagináis invulnerable? ¿En qué materia, pues, debe buscarse lo sereno y sin ataduras? ¿En la esclava o en la libre? –En la libre. –El cuerpecito, entonces, ¿lo tenéis libre o esclavo? –No lo sabemos. –¿No sabéis que es esclavo de la fiebre, de la gota, de la miopía, de la disentería, del tirano, del fuego, de las cadenas, y de todo lo que es más fuerte? –Sí, es esclavo. –¿Cómo puede, entonces, algo del cuerpo ser libre de ataduras? ¿Cómo va a ser grande o digno de estima lo que está muerto por naturaleza, lo que es tierra, lo que es barro? ¿Entonces qué? ¿No tenéis nada libre? ¿Absolutamente nada? ¿Y quién puede obligaros a asentir a lo que parece falso? –Nadie. –¿Y quién a no asentir a lo que parece verdadero? –Nadie. –Entonces, aquí veis cómo hay algo en vosotros que es libre por naturaleza. Pero de vosotros ¿quién puede desear o aborrecer, sentir un impulso o una repulsión, o prepararse para algo, o proponérselo, sin tener una representación de aquello como algo útil o conveniente? –Nadie. –Así pues, también en eso tenéis algo que carece de ataduras y es libre. Desdichados, cultivad eso, ocupaos de eso, buscad ahí el bien. (Disertaciones, III, 22, 38-44.)

IV Para quienes desobedecen el gobierno divino hay ciertos castigos señalados como por ley. Cualquiera que tenga por un bien algo aparte de la libre elección: que envidie, que codicie, que adule y que se inquiete. Cualquiera que lo tenga por un mal: que se aflija, que llore, que se lamente, que sea infeliz. Y sin embargo, a pesar de ser castigados de forma tan severa, no somos capaces de parar. Recuerda lo que dice el poeta sobre el extranjero: «Extranjero, no me es lícito despreciar al huésped que se presente, aunque sea uno peor que tú, pues son de Zeus todos los extranjeros y los pobres»61 . [Recuerda] pues tener también esto presente con el padre: «No me es lícito, aunque fuera uno peor que tú, despreciar al padre, pues todos son de Zeus Paterno». Y con el hermano: «pues todos son de Zeus Fraternal». Y de igual manera en todos los demás casos encontraremos un vigilante en Zeus. (Disertaciones, III, 11, 1-6.)

V. Sobre la providencia Cuando reclames a la providencia, reflexiona y te darás cuenta de que los acontecimientos han sucedido conforme a razón. «Sí, pero el injusto obtiene más.» ¿En qué? En dinero. En esto, en efecto, es superior a ti porque adula, no tiene vergüenza, se pasa la noche en vela. ¿De qué te asombras? Sin embargo, observa si obtiene más que tú en ser leal, o si en ser decente. Te encontrarás con que no, por cierto; al contrario, en lo que más vale te encontrarás que eres tú quien más obtiene. Ya una vez yo le dije a uno que se enfadaba porque Filostorgo62 prosperaba: –¿Acaso querrías tú acostarte con Sura?63 . –¡Que nunca llegue ese día! –exclamó. –Entonces ¿por qué te enfadas si recibe algo a cambio de lo que vende? ¿O cómo tienes por feliz a quien, por medio de esas cosas que tú detestas, consigue aquellas otras? ¿O qué mal hace la providencia si da lo que más vale a los más valiosos? ¿O es que no vale más ser decente que ser rico? Estuvo de acuerdo. –Entonces ¿por qué te indignas, hombre, si tienes lo más valioso? Recordad siempre, por tanto, y tened a mano que la ley natural es esta: que el que vale más tenga más que el que menos en aquello que más vale. Y así nunca os indignaréis. «Pero mi mujer me maltrata.» Bien. Si alguien te pregunta qué ocurre, di: «Mi mujer me maltrata». ¿Y nada más? Nada más. «Mi padre no me da nada.» ¿Y has de añadir tú en tu interior «esto es un mal» y engañarte? Por eso no debe rechazarse la pobreza, sino la opinión acerca de ella, y así nos irá bien. (Disertaciones, III, 17, 1-9.)

VI. Qué promete la filosofía Cuando uno le preguntó cómo podría persuadir a su hermano para que dejase de estar enfadado con él, le respondió: –La filosofía no promete al hombre conseguirle nada de lo exterior; si no, estaría tomando sobre sí algo ajeno a su propia materia. Pues igual que la materia del carpintero es la madera, y la del escultor el bronce, así también es materia del arte de la vida de cada uno su propia vida. Entonces ¿qué? De nuevo, la vida del hermano es cosa de su propia habilidad; pero respecto de la tuya, es una cosa externa, igual que el campo, igual que la salud, igual que la buena fama. De todo esto la filosofía no promete nada. En toda circunstancia mantendré al principio rector de manera conforme a la naturaleza. –¿El de quién? –El de aquel en el cual existo. –¿Y cómo haré, entonces, para que [mi hermano] no se enfade conmigo? –Tráelo y yo le hablaré. A ti no tengo nada que decirte sobre su enfado. Y cuando le dijo el que le consultaba: «Lo que busco es, aunque él no cambie, cómo podré yo actuar según la naturaleza». –Ninguna de las grandes cosas –dijo– se genera de pronto. Ni siquiera la uva o el higo. Si ahora me dices «quiero un higo», te responderé «hace falta tiempo». Primero deja que florezca, luego que eche fruto, luego que este madure. Si el fruto de la higuera no se logra de inmediato, ¿en tan poco tiempo y tan fácilmente quieres tú conseguir el fruto de la inteligencia humana? No lo esperes ni aunque yo te lo diga. (Disertaciones, I, 15, 1-8.)

VII. A quienes recomiendan a algunos a los filósofos Con razón Diógenes, a quien le pedía cartas de recomendación, le respondió: «Que eres hombre, lo notará al verte; de si eres bueno o malo se dará cuenta si es experimentado en distinguir a los buenos de los malos; y si es inexperto en eso, ni aunque se lo escriba yo mil veces». Es lo mismo que si una dracma quisiera ser recomendada a alguien para pasar por buena. Si tu plata es de ley, tú mismo te recomendarás. Convendría que algo así tuviéramos también para la vida, como lo que tenemos para el dinero, para que yo pueda decir, como dice el que comprueba las monedas: «trae la dracma que quieras, que yo la comprobaré»; o en silogismos: «trae a quien quieras y distinguiré quién sabe resolverlos y quién no». ¿Por qué? Porque sé resolver silogismos; tengo la capacidad que debe tener el examinador de expertos en silogismos. En la vida, en cambio, ¿qué hago? Tan pronto digo «bueno» como «malo». ¿Cuál es la causa? Lo contrario que en los silogismos: ignorancia e inexperiencia. (Disertaciones, II, 3, 1-5.)

VIII. Qué debe tenerse presente en las dificultades Cuando te presentes ante uno de los poderosos, recuerda que también otro desde arriba mira lo que ocurre, y que has de complacer a este más que a aquel. Este, entonces, te pregunta: –Exilio, cárcel, cadenas, muerte, infamia, ¿cómo llamabas a esto en tu escuela? –Yo, cosas indiferentes. –Y ahora, ¿cómo las llamas? ¿Acaso no han cambiado? –No. –¿Has cambiado tú, entonces? –No. –Entonces di: ¿qué cosas son indiferentes? Di también lo que sigue. –Lo que es ajeno a la voluntad. Eso no tiene que ver conmigo. –Di también, ¿qué cosas os parecía que eran bienes? –La voluntad y el uso adecuado de las representaciones. –¿Y cuál es el fin? –Seguirte. –¿Y aún sigues diciendo lo mismo? –Aún sigo diciendo lo mismo. –Entra, pues, confiado y acordándote de todo esto, y verás lo que es un joven que ha estudiado lo que debe en medio de hombres sin estudios. Yo, por los dioses, me imagino que sentirás algo así: «¿Por qué hacemos tantos y tan grandes preparativos para nada? ¿Esto era el poder? ¿Esto la fachada, el servicio, la escolta? ¿Para esto he escuchado tantos discursos? ¡Todo esto no era nada, y yo me preparaba como para cosas grandes!». (Disertaciones, I, 30, 1-7.)

20 mil millones de galaxias

Este ambicioso proyecto, respaldado por la National Science Foundation (NSF) y el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), observará durante una década 17 mil millones de estrellas, 20 mil millones de galaxias cada tres días, 10 millones de supernovas, 6 millones de objetos del Sistema Solar y millones de eventos transitorios, consolidando a México en la vanguardia de la Astronomía del siglo XXI gracias a la colaboración LSST-MX. ¡¡¡ 20000 millones¡¡¡¡

Vera C: el telescopio que va por 20 mil millones de galaxias y pone a México en la primera línea del cosmos