compositores: Hilarion Eslava

800px-Hilarión_Eslava

tumblr_md55e2v08u1rf089no1_500

1 RESUMEN:

Miguel Hilarión Eslava Elizondo (Burlada, 21 de octubre de 1807 – Madrid, 23 de julio de 1878) fue un musicólogo y compositor español. A los 9 años ya formaba parte del coro de la Catedral de Santa María la Real de Pamplona, ​​donde tuvo por maestro Mateo Giménez. A los 17 años entró como violinista de la misma catedral. Más tarde se desplazó a Calahorra, donde recibió clases de  Francisco de Secanilla. En la Catedral de la Asunción de El Burgo de Osma fue maestro de capilla entre los años 1828 y 1832. En 1832 pasó a ocupar el mismo lugar en la Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla. Allí fue ordenado sacerdote sin abandonar, al contrario, la música dedicándose al estudio del archivo musical de la catedral. Además, compuso sus tres óperas italianas Il solitario del monte Selvaggio,  estrenada en Cádiz en 1841, La tregua di Ptolemaide,  estrenada en la misma ciudad en 1842, y Pietro il Crudele, estrenada en Sevilla en 1843. En aquel tiempo también compuso obra religiosa, entre ella, misas y misereres. En 1847 ganó por oposición el magisterio de la Capilla Real de Madrid, ya partir de 1854 fue profesor de composición del Conservatorio de la misma ciudad.  Tuvo muchos alumnos de renombre y escribió un método de solfeo muy conocido. 

2 BIOGRAFIA

3 OBRAS:

Vocal secular:

Ops:
Il solitario del monte selvaggio (os, 3, C. Bassi), Cádiz, Principal, June 1841;
La tregua di Ptolomaide (os, 3, L. Bertocchi), Cádiz, Principal, 24 May 1842;
Pedro el cruel (os, 2, after Lope de Vega: Lo cierto por lo dudoso), Seville, sum. 1843

Vocal religiosa:

Sacred:
Over 140 pieces, incl. Requiem, vv, orch, op.143 (Madrid, 1861);
Mass, 4vv, orch, op.150 (Madrid, c1865);
Oficio de difuntos, 2 choruses, orch, E;
TeD, solo vv, SATB, 8vv, orch, E;
3 motetes compuestos al Santísimo, unacc., E;
Motetes al SS Sacramento, unacc., op.147;
Salve regina, 2 choruses, unacc., E;
¡O salutaris!, Bar solo, SATB, orch, E

Other vocal:
Paráfrasis de Job, T, orch;
Cantiga 14a del rey don Alfonso el Sabio parafraseada, SATB, orch (Madrid, 1865)

Instrumental:

Sinfonía fantástica;
Divertimento, fl, pf

Literatura:

Método completo de solfeo sin acompañamiento (Madrid, 1846/R)
Breve memoria histórica de la música religiosa en España (Madrid, 1860)
Prontuario de contrapunto, fuga y composición en preguntas y respuestas (Madrid, 1860, 3/1890)
Escuela de armonía y composición: obra dividida en cinco tratados (Madrid, 1857–9, 2/1869–71)

Edicions:
Museo orgánico español (Madrid, 1854) [anthology of organ music]
Lira sacro-hispana: gran colección de obras de música religiosa, compuesta por los más acreditados maestros españoles, tanto antiguos como modernos (Madrid, 1869)

Hilarión Eslava es la prueba de que España estaba desde el punto de vista musical, absolutamente al día de lo que se movía musicalmente en Europa, era un país periférico, si pero no ajeno a todo el romanticismo musical y desde luego no ajeno especialmente a todo lo que venia de Italia. Nacio en Burlada, Navarra el 21 de octubre de 1807 y murió en Madrid el 23 de julio de 1878 y fue un compositor y musicólogo español del siglo XIX, gran defensor de la ópera española. Fue niño de coro y violinista de la Catedral de Pamplona. Estudió órgano, violín y piano con Julián Prieto, y composición con Francisco Secanilla. En 1828 fue maestro de capilla de la Catedral de El Burgo de Osma; se traslada a Sevilla, donde se ordena sacerdote y figura como maestro de la Real Capilla. Durante su estancia en Sevilla estrenó algunas obras de carácter secular. En 1844 viaja a Madrid donde es también maestro de capilla de la Capilla Real de Madrid. En 1854 es nombrado profesor de composición del Conservatorio de Madrid, centro que once años más tarde pasó a dirigir. Fue fundador, junto con Arrieta, Gaztambide y Barbieri, del grupo La España Musical, dedicado a defender la ópera española. Sus obras denotan la influencia italiana y está considerado uno de los pocos auténticos músicos románticos españoles.

Entre su basta obra se encuentran tres óperas: Il Solitario (1841), Las treguas de Tolemaida (1842) y Pietro il Crudele (1843), algunas obras sinfónicas (Sinfonía fantástica, la cantata La guerra de África,…), y más de 140 composiciones religiosas entre las que hay, entre otras muchas piezas, ocho Misas, Oficio de difuntos, Te Deum, varios motetes, catorce Lamentaciones, seis Salve Regina, una de las cuales se canta todos los años el sábado previo al 26 de julio en Tudela, en honor de Santa Ana, y tres Stabat Mater. Una de sus obras más conocidas es El Miserere de Sevilla y el Miserere de Jerez que aún se interpretan anualmente el Sábado de Pasión. Es autor de “Lira Sacro hispana” (1869), antología en siete volúmenes de la música religiosa española de los siglos XV y XVI. Así mismo, fue autor de obras de carácter pedagógico, como su “Método de Solfeo” (1846) [1], que ha sido utilizado durante más de un siglo como material de enseñanza, “Método completo de solfeo sin acompañamiento” [2], “Tratado tercero de la melodía y discurso musical” (1871) [3], “La Escuela completa de armonía y composición”, etc. Su sepultura se encuentra en el cementerio de su localidad natal, es obra de Mariano Benlliure. Fuente: Auditorio de Zaragoza

higinio Fabulas 2

tumblr_nu2epm2qGr1qdphw9o7_r1_250

 XIV. ARGONAUTAS CONVOCADOS

1. Jasón, hijo de Esón y de Alcimede, que era hija de Clímeno[173], y también jefe de los tesalios. Orfeo, hijo de Eagro y de la musa Calíope, tracio, de la ciudad de Pimplea[174], que se encuentra al pie del monte Olimpo, junto al río Enipeo, adivino y citaredo. Asterión, hijo de Piremo[175], que tenía por madre a Antígona, hija de Feres[176], de la ciudad de Pelene. Otros dicen que era hijo de Hiperasio, de la ciudad de Piresias, que está asentada en la falda del monte Fileo, en Tesalia, lugar en el que confluyen en un solo punto dos ríos de cursos separados, el Apidano y el Enipeo.

2. Polifemo, hijo de Elato, que tenía por madre a Hipea, hija de Antipo, tesalio, de la ciudad de Larisa, lento de pies. Íficlo, hijo de Fílaco, que tenía por madre a Clímene, hija de Minia, de Tesalia, y era tío materno de Jasón. Admeto, hijo de Feres y de Periclímene, hija de Minia[177], de Tesalia, del monte Calcodonio, de cuyo monte tomó nombre la ciudadela y el río; dicen que Apolo apacentó su ganado[178].

3. Eurito y Equíon, hijos de Mercurio y de Antianira, hija de Méneto, de la ciudad de Álope, que ahora se llama Éfeso; algunos autores los consideran tesalios[179]. Etálides, hijo de Mercurio y de Eupolemía, hija de Mirmidón; éste fue de Larisa[180]. (Corono, hijo de Ceneo), de la ciudad de Girtón, que está en Tesalia.

4. Este Ceneo, hijo de Élato, magnesio[181], demostró que de ningún modo podían herirlo los Centauros con la espada, sino con troncos de árboles tallados en cuña. Hay quien dice que había sido mujer y que Neptuno, a causa del matrimonio que había deseado, le había concedido —porque así se lo había pedido ella— el don de no poder ser matado por ningún golpe, una vez convertido en joven. Esto nunca sucedió, ni es posible que suceda que un mortal no pueda ser matado a espada o llegue a ser transformado de mujer en hombre[182].

5. Mopso, hijo de Ámpico y de Cloris[183]. Éste, instruido en la adivinación por Apolo, era procedente de Ecalia[184] o, como algunos creen, titarense. Euridamante, hijo de Iro y de Demonasa, otros dicen que hijo de Ctímeno, que habitaba la ciudad de Dolopia, junto al lago Jinio[185]. Teseo[186], hijo de Egeo y de Etra, hija de Piteo, procedente de Trecén; otros dicen que de Atenas.

6. Pirítoo, hijo de Ixíon, hermano de los Centauros, tesalio. Menecio, hijo de Áctor, de Opunte. Eribotes, hijo de Teleonte, de Eleón[187].

7. Euritión, hijo de Iro y de Demonasa. Ixitión, de la ciudad de Cerinto. Oileo, hijo de Hodédoco y de Agriánome, que era hija de Perseón, de la ciudad de Naricea[188].

8. Clitio e Ífito, hijos de Éurito y de Antíope, que era hija de Pilón, reyes de Ecalia; otros dicen que de Eubea. Se dice que Éurito, tras haberle concedido Apolo el arte de tirar las flechas, compitió con el autor del don. Su hijo Clitio fue asesinado por Eetes. Peleo y Telamón, hijos de Éaco y de Endeide, que era hija de Quirón[189], de la isla de Egina. Éstos abandonaron sus propios hogares por el asesinato de su hermano Foco, y cada uno partió en busca de una patria diferente[190]. Peleo se dirigió aPtía, Telamón a Salamina, isla a la que Apolonio de Rodas llama Ática[191].

9. Butes, hijo de Teleonte y de Zeuxipe[192], hija del río Eridano, procedente de Atenas. Falero, hijo de Alconte, de Atenas. Tifis, hijo de Forbante y de Hirmine, beocio. Éste fue el timonel de la nave Argo[193].

10. Argos, hijo de Pólibo y de Argía; otros dicen que era hijo de Dánao[194]. Era argivo y se cubría con una piel de toro negra y velluda; éste fue el constructor de la nave Argo. Flíaso, hijo de Líber Pater y de Ariadna, hija de Minos, de la ciudad de Fliunte, que está en el Peloponeso; otros dicen que era tebano. Hércules, hijo de Júpiter y de Alcmena, hija de Electrión, tebano.

11. Hilas, hijo de Tiodamante[195] y de la ninfa Menodice, hija de Orion, efebo, de Ecalia; otros dicen que de Argos, compañero de Hércules[196]. Nauplio, hijo de Neptuno y de Amimone, que era hija de Dánao, argivo. Idmon, hijo de Apolo y de la ninfa Cirene; algunos dicen que era hijo de Abante, argivo. Conocedor del oficio de augur, aunque supo por la predicción de unas aves que él había de morir, no faltó sin embargo a la fatal expedición[197].

12. Cástor y Pólux, hijos de Júpiter y de Leda, hija de Testio, lacedemonios; otros dicen que eran espartanos, los dos imberbes. Se ha escrito también que sucedió por ese mismo tiempo que unas estrellas se posaron sobre sus cabezas para que fueran vistos. Linceo e Idas, hijos de Afareo y de Arena[198], que era hija de Ébalo, mesemos, del Peloponeso. Se dice que uno de ellos, Linceo, veía cualquier cosa oculta bajo tierra, y que ninguna oscuridad se lo impedía.

13. Otros dicen que a Linceo no podía verlo nadie de noche[199]. Del mismo se dijo que estaba acostumbrado a distinguir claramente lo que había bajo tierra hasta el punto de que había reconocido minas de oro. Como descendía e inmediatamente mostraba el oro, de este modo surgió el rumor de que solía ver bajo tierra. Asimismo Idas, que era violento, feroz.

14. Periclímeno, hijo de Neleo y de Cloris, hija de Anfión y de Níobe; éste fue de Pilo. Anfidamante y Cefeo, hijos de Áleo y de Cleobule, de Arcadia. Anceo, hijo de Licurgo, otros dicen que nieto, de Tegea.

15. Augías, hijo de Sol y de Nausídame[200], que era hija de Anfidamante; era de Elea. Asterión y Anfión, hijos de Hiperasio, otros dicen que de Hípaso[201], naturales de Pelene. Eufemo, hijo de Neptuno y de Europe, hija de Titio, de Ténaro; se dice que éste había corrido sobre las aguas sin mojarse los pies.

16. Un segundo Anceo, hijo de Neptuno, que tenía por madre a Altea[202], hija de Testio, de la isla de Ímbraso[203], que fue llamada Partenia, y ahora en cambio se la llama Samos. Ergino, hijo de Neptuno, de Mileto; algunos dicen que era hijo de Periclímeno, de Orcómeno[204]. Meleagro, hijo de Eneo y de Altea, hija de Testio. Algunos lo consideran hijo de Marte, de Calidón.

17. Laocoonte, hijo de Portaon, hermano de Eneo, de Calidón. Un segundo Íficlo, hijo de Testio, que tenía por madre a Leucipe, y era hermano de Altea por parte de madre, lacedemonio; éste fue un enérgico corredor y lanzador de jabalina[205], Ífito, hijo de Náubolo, focense; otros dicen que era hijo de Hípaso, natural del Peloponeso.

18. Zetes y Calais, hijos del viento Aquilón y de Oritía, que era hija de Erecteo. Se dice que éstos tenían la cabeza y los pies alados, los cabellos azulados, y que atravesaban el cielo abierto[206]. Ahuyentaron lejos de Fineo, hijo de Agénor, a las tres aves Harpías: Aelópoda, Celeno y Ocípete, hijas de Taumante y de Ozómene, cuando se dirigían hacia la Cólquide como compañeros de Jasón. Las Harpías habitaban las islas Estrófades, que son llamadas «Plotas», en el mar Egeo[207]. Se dice que tenían cabeza de ave[208], estaban dotadas de plumas y alas; y poseían brazos humanos, con grandes garras, patas de ave, pero pecho, vientre y muslos humanos[209]. Éstos, Zetes y Calais, por su parte, fueron muertos con flechas por Hércules. En sus túmulos unas piedras superpuestas son removidas por el soplo del viento paterno. Se dice que eran naturales de Tracia.

19. Foco y Príaso, hijos de Ceneo, de Magnesia. Eurimedonte, hijo de Líber Pater y de Ariadna, hija de Minos, de Fliunte. Palemonio, hijo de Lemo, de Calidón.

20. Áctor, hijo de Hípaso, del Peloponeso. Tersaron[210], hijo de Sol y de Leucótoe, natural de Andros. Hipálcimo[211], hijo de Pélope y de Hipodamía, hija de Enómao, del Peloponeso, de Pisa.

21. Asclepio[212], hijo de Apolo y de Corónide, de Trica. (…) hija de Testio, argivo. Neleo[213], hijo de Hipocoonte, de Pilo.

22. Yolao, hijo de Ificlo[214], argivo. Deucalión, hijo de Minos (y) de Pasífae, hija de Sol, de Creta. Filoctetes, hijo de Peante, de la ciudad de Melibea.

23. Un segundo Ceneo, hijo de Corono, procedente de Girtón[215]. Acasto, hijo de Pelias y de Anaxibia, hija de Biante, de Yolco, cubierto con un doble manto[216]. Éste se agregó voluntariamente a los Argonautas; fue compañero de Jasón por propia iniciativa.

24. Todos éstos, ciertamente, fueron llamados Minias, bien porque las hijas de Minia habían engendrado a muchos de ellos, bien porque la madre de Jasón era hija de Clímene, (hija) de Minia. Pero no todos llegaron a la Cólquide ni regresaron a su patria.

25. En efecto, Hilas fue raptado en Misia por unas ninfas, cerca de Cío y del río Ascanio. Mientras Hércules y Polifemo lo buscaban, al ser arrastrada la nave por el viento, éstos fueron abandonados. Polifemo, dejado a su vez por Hércules, fundó una ciudad en Misia y pereció entre los cálibes[217].

26. Tifis, por su parte, fue consumido por una enfermedad entre los mariandinos, en la Propontide[218], en la corte del rey Lico; en su lugar Anceo, hijo de Neptuno, dirigió la nave hasta la Cólquide. Por otra parte, Idmon, hijo de Apolo, allí mismo, en el palacio de Lico, cuando salió a recoger heno[219], cayó abatido por un jabalí. El vengador de Idmon fue Idas, hijo de Afareo, que mató al jabalí.

27. Butes, hijo de Teleonte, aunque era atraído por los cantos y la cítara de Orfeo, sucumbió no obstante al encanto de las Sirenas, y se precipitó al mar para nadar hacia ellas. Arrastrado por las olas, Venus lo puso a salvo en Lilibeo[220].

28. Éstos son los que no llegaron a la Cólquide. Por otra parte, en el viaje de regreso perecieron Euríbates, hijo de Teleonte[221], y Canto, hijo de Cerionte[222]. Fueron asesinados en Libia por el pastor Cefalión, que era hermano de Nasamón e hijo de la ninfa Tritónide y de Anfítemis, cuyo ganado ellos habían atacado a golpes de cayado[223].

29. También Mopso, hijo de Ámpico, murió en África por la picadura de una serpiente[224]. Éste se había agregado en el transcurso de la travesía como compañero de los Argonautas, una vez muerto su padre Ámpico.

30. Asimismo se agregaron desde la isla de Día los hijos de Frixo y de Calcíope, hermana de Medea: Argos, Melas, Fróntide y Cilindro, a los que otros suelen llamar Fronio, Demoleón, Autólico y Flogio[225]. Habiéndolos llevado Hércules para tener los como compañeros, cuando fue en busca del cinturón de las Amazonas, los abandonó aterrorizados por Dáscilo, hijo de Lico, el rey de los mariandinos.

31. Los Argonautas, por su paite, al salir hacia la Cólquide, quisieron designar como jefe a Hércules; éste se negó y dijo que convenía que fuera Jasón, gracias al cual todos participaban en la expedición. Así pues, Jasón gobernó como jefe.

32. El constructor fue Argos, hijo de Dánao; (Tifis fue el timonel), a cuya muerte pilotó la nave Anceo, hijo de Neptuno; como vigía actuó Linceo, hijo de Afareo, que tenía una visión muy aguda. Los jefes de los remeros[226] fueron Zetes y Calais, hijos de Aquilón, que tenían alas tanto en la cabeza como en los pies; a los remos de proa se sentaron Peleo y Telamón; en el puesto de los remos grandes tomaron asiento[227] Hércules e Idas; los demás conservaron sus puestos; la cadencia del ritmo la marcó Orfeo, hijo de Eagro. Después Hércules fue abandonado[228] por (los Argonautas), y en su banco se sentó Peleo, hijo de Éaco.

33. Esta es la nave Argo que Minerva trasladó al círculo sideral[229], porque —se decía— había sido construida por ella; y en cuanto esta nave fue botada al mar, apareció entre los astros desde el timón hasta la vela. Cicerón describe su forma y figura en los Fenómenos[230], con los siguientes versos:

pero serpenteando hacia la cola del Can deslizase Argo,

llevando por delante con su luz la popa girada;

no como otras naves, que suelen colocar en alta mar sus proas al frente,

hendiendo con los espolones las llanuras de Neptuno;

como cuando intentan tocar puertos resguardados, 

los marineros hacen virar la nave con su gran peso, 

y llevan la popa girada en sentido opuesto, rumbo a los añorados litorales; 

así la vieja Argo, virada, se desliza sobre el éter.

Desde ahí el gobernalle, que se extiende desde la rápida popa,

toca las huellas de las patas postreras del brillante Can.

Esta nave tiene cuatro estrellas en la popa, cinco en el timón derecho, cuatro en el izquierdo, todas parecidas entre sí, en total trece[231].

Higinio : fabulas 3

tumblr_nu2epm2qGr1qdphw9o3_r1_250

XV. LAS LEMNÍADES

1. En la isla de Lemnos, las mujeres durante algunos años no habían ofrecido sacrificios en honor de Venus; debido a la ira de ésta, sus maridos tomaron por esposas a mujeres tracias y despreciaron a las primeras[232]. Pero las lemníades, conjuradas por instigación de la misma Venus, acabaron con todo el linaje de hombres que allí había, excepto Hipsípila, que escondió en una nave a su padre Toante, a quien una tempestad arrastró hasta la isla Táurica[233].

2. Entretanto, los Argonautas se acercaron a Lemnos en el curso de su navegación. Cuando los vio Ifínoe, guardiana de la puerta, se lo anunció a la reina Hipsípila, a quien Polixo[234], mujer de avanzada edad, le aconsejó que los ligara a sus hospitalarias mansiones.

3. Hipsípila procreó de Jasón dos hijos, Euneo y Deípilo[235].

4. Tras ser retenidos allí muchos días, partieron reprendidos por Hércules.

5. Pero las lemníades, después de enterarse de que Hipsípila había salvado a su padre, intentaron matarla; ella se dio a la fuga. Unos bandidos la capturaron, la deportaron a Tebas y la vendieron al rey Lico[236] como esclava.

6. Por otra parte, todas las lemníades que habían concebido hijos de los Argonautas, les impusieron los nombres de éstos[237].

XVI. CÍZICO

1. Cízico, hijo de Eusoro, rey en una isla de la Propontide acogió a los Argonautas con generosa hospitalidad. Éstos, habiéndose alejado de él y navegado durante todo un día, tras haberse desencadenado una tempestad durante la noche, fueron llevados sin saberlo ellos a la misma isla[238].

2. Cízico, creyendo que eran enemigos pelasgos, entabló con ellos combate en la oscuridad de la noche en la playa, y fue muerto por Jasón. Al día siguiente, al acercarse Jasón a la costa y comprobar que había matado al rey, le dio sepultura y entregó el reino a sus hijos[239].

XVII. ÁMICO

Ámico, hijo de Neptuno y de Melie, era rey de Bebricia[240]. A quien llegaba a su reino le obligaba a luchar con él con guantes de pugilato y hacía perecer a los vencidos. Cuando éste provocó a los Argonautas a la lucha, Pólux contendió con él y lo mató[241].

XVIII. LICO

Lico, rey de una isla de la Propontide[242], recibió a los Argonautas de forma hospitalaria en agradecimiento porque habían matado a Ámico, que lo hostigaba con frecuencia[243]. Durante la estancia en la corte de Lico, los Argonautas salieron a recoger heno, e Idmon, hijo de Apolo, pereció abatido por un jabalí. En el largo tiempo que les llevó darle sepultura murió Tifis, hijo de Forbante. Entonces los Argonautas entregaron el pilotaje de la nave Argo a Anceo, hijo de Neptuno.

XIX. FINEO

1. Fineo, hijo de Agénor, tracio, tuvo de Cleopatra dos hijos. A éstos su padre los había cegado por una acusación de la madrastra[244].

2. También se dice que Apolo concedió a este Fineo el don de augurar. Éste, por desvelar los designios de los dioses, fue cegado por Júpiter, y le colocó a su lado a las Harpías, que se dice que son «perras de Júpiter[245]», para que le arrebataran el alimento de su boca.

3. Tras haber llegado los Argonautas a su presencia y haberle pedido que les indicara el camino, dijo que se lo enseñaría si lo libraban de su castigo. Entonces Zetes y Calais, hijos del viento Aquilón y de Oritía, de quienes se dice que tenían alas en la cabeza y en los pies, ahuyentaron a las Harpías hasta las islas Estrófades y liberaron a Fineo de su castigo.

4. Éste les enseñó cómo podrían pasar las Simplégades. Les dijo que soltaran una paloma una vez que estas rocas se hubieran separado tras haber chocado entre sí (…)[246] ellos debían retroceder. Gracias a Fineo los Argonautas cruzaron las Simplégades.

XX. LAS ESTINFÁLIDES

Cuando los Argonautas llegaron a la isla de Día, unas aves comenzaron a herirlos con sus plumas como si fueran flechas. Al no poder hacer frente a tan gran cantidad de aves, siguiendo la advertencia de Fineo, tomaron los escudos y lanzas (y) las ahuyentaron con gran estrépito, a la manera de los Curetes[247].

XXI. LOS HIJOS DE FRIXO

 

 

1. Cuando los Argonautas se adentraron en el mar denominado Euxino a través de los peñascos Ciáneos, que son llamados rocas Simplégades, navegaron errantes y fueron llevados por voluntad de Juno a la isla de Día.

2. Allí se encontraron a los hijos de Frixo y de Calcíope: Argos, Fróntide, Melas y Cilindro, como náufragos desnudos y desvalidos. Éstos expusieron sus infortunios a Jasón diciendo que en su precipitada marcha hacia su abuelo Atamante, fueron arrojados allí a consecuencia de un naufragio. Jasón los acogió y les dispensó ayuda. Ellos condujeron a Jasón hasta la Cólquide por el curso del río Termodonte.

3. No estando ya lejos de la Cólquide, ordenaron varar la nave en un lugar oculto, se presentaron ante su madre Calcíope, hermana de Medea, y le manifestaron los favores que Jasón les había dispensado y por qué habían venido. Entonces Calcíope les habló de Medea, y la condujo junto con sus propios hijos hasta Jasón.

4. Cuando Medea lo vio, reconoció a aquel de quien se había enamorado en sueños a instancias de Juno, y le prometió todo tipo de ayuda, y lo condujeron al templo.

XXII. EETES

1. A Eetes, hijo de Sol, se le había vaticinado que había de poseer el reino tanto tiempo como permaneciera en el santuario de Marte el vellocino que Frixo había consagrado.

2. Y así Eetes impuso a Jasón la siguiente prueba[248]: si quería llevarse el vellocino de oro, debía uncir a un yugo de acero unos toros de pezuñas de bronce que exhalaban llamas por las narices, y además debía arar y sembrar los dientes del Dragón contenidos en un yelmo, de los que nacería inmediatamente una raza de hombres armados que se matarían entre sí[249].

3. Juno, por su parte, siempre deseó la salvación de Jasón, porque habiendo llegado a un río con la intención de tantear los corazones de los hombres, se hizo pasar por una anciana y se puso a pedir que la pasaran a la otra orilla. Aunque los demás que lo habían vadeado, la habían desatendido, Jasón la transportó[250].

4. Así pues, sabiendo que Jasón no podría cumplir lo mandado sin el concurso de Medea, pidió a Venus que le inspirara el amor de Medea. Jasón fue amado por ésta a instancias de Venus. Con la ayuda de aquélla, Jasón se vio libre de todo peligro. En efecto, tras haber arado con los toros y haber brotado los hombres armados, aconsejado por Medea, arrojó una piedra entre ellos. Éstos, luchando entre sí, se mataron unos a otros. Por su parte, adormecido el Dragón por una pócima, sustrajo la piel del santuario y partió con Medea rumbo a su patria.

XXIII. APSIRTO

 

 

1. Cuando Eetes se enteró de que Medea había huido con Jasón, tras haber aparejado una nave, envió a su hijo Apsirto con una escolta armada para perseguirla. Habiendo ido en su persecución hasta el palacio de Alcínoo, situado en el mar Adriático, en Istria[251], y queriendo combatir con las armas, Alcinoo medió entre ellos para que no peleasen. Tomaron a éste como árbitro, quien los emplazó para el día siguiente.

2. Como Alcínoo se encontraba un tanto triste y su esposa Arete le preguntara cuál era el motivo de su pesadumbre, dijo que había sido nombrado juez por parte de dos pueblos rivales, colcos y argivos[252]. Al interrogarle Arete qué sentencia iba a dictar, respondió Alcínoo que si Medea era virgen, se la devolvería a su padre, pero que si ya era mujer[253], se la daría a su esposo.

3. Cuando Arete oyó esto a su esposo, envió a un mensajero ante Jasón, y éste desvirgó a Medea de noche en una cueva. Al día siguiente, habiendo acudido ellos al juicio, tras haberse verificado que Medea era ya mujer, fue entregada a su esposo.

4. Sin embargo, cuando partieron, Apsirto —que temía las órdenes de su padre— los persiguió hasta la isla de Minerva. Allí, mientras Jasón estaba realizando sacrificios en honor de Minerva, apareció Apsirto y fue asesinado por Jasón. Medea dio sepultura a su cuerpo y partieron de allí[254].

5. Los colcos que habían acompañado a Apsirto, por temor a Eetes, se quedaron allí y fundaron una ciudad que llamaron Apsoris[255], a partir del nombre de Apsirto. Esta isla está situada en Istria, frente a Pula, muy cerca de la isla de Canta[256].

XXIV. JASÓN. LAS PELÍADES

 

 

1. Jasón, después de haber arrostrado tantos peligros por orden de su tío paterno Pelias, comenzó a maquinar cómo lo mataría sin levantar sospechas. Medea le prometió que ella lo haría.

2. Y así, cuando estaban ya lejos de la Cólquide, ordenó varar la nave en un lugar oculto, en tanto que ella se presentó ante las hijas de Pelias como si fuera sacerdotisa de Diana, y les prometió que ella rejuvenecería a su anciano padre Pelias. Pero Alcestis, la hija mayor, dijo que esto no podía llevarse a cabo.

3. Medea, para atraer a ésta más fácilmente a su voluntad, arrojó una oscura nube sobre ellas y, por medio de unos brebajes, realizó muchos prodigios que parecían verosímiles, e introdujo un carnero viejo en un caldero de bronce, de donde pareció que saltaba un bellísimo cordero[257].

4. Y después, de este mismo modo, las pelíades, es decir, Alcestis[258], Pelopia, Medusa, Pisidice e Hipótoe, a instigación de Medea, cocieron en el caldero de bronce a su padre muerto. Al verse burladas, huyeron de la patria.

5. A su vez Jasón, recibida una señal de Medea, se apoderó del palacio real y entregó el trono de su padre a Acasto, hijo de Pelias, hermano de las pelíades, por haber ido con él a la Cólquide. Y Jasón partió con Medea a Corinto[259].

XXV. MEDEA

1. Después de haber tenido ya Medea, hija de Eetes y de Idía, dos hijos de Jasón, Mérmero y Feres, y de haber vivido ambos en perfecta armonía, se le echaba en cara a Jasón que un hombre tan valiente, atractivo y noble, tuviera por esposa a una extranjera y además hechicera.

2. Creonte, hijo de Meneceo[260], rey de Corinto, le dio a Jasón por esposa a su hija menor Glauce. Cuando Medea se vio ultrajada por tan gran afrenta, ella, que se había portado tan bien con Jasón, impregnó una corona de oro con venenos y mandó a sus hijos que se la dieran a la madrastra como un obsequio.

3. Creusa[261], recibido el regalo, murió abrasada junto con Jasón[262] y Creonte. Medea, al ver el palacio en llamas, mató a los hijos que ella había tenido con Jasón, Mérmero y Feres, y huyó de Corinto.

XXVI. MEDEA DESTERRADA

 

 

1. Medea, desterrada de Corinto, llegó a Atenas para hospedarse en el palacio de Egeo, hijo de Pandíon, y se casó con él. De él nació Medo.

2. Más tarde la sacerdotisa de Diana comenzó a hostigar a Medea, y decía al rey que no podía celebrar piadosamente los ritos sagrados porque en esa ciudad había una mujer hechicera y criminal. Entonces fue desterrada por segunda vez.

3. Medea, por su parte, regresó de Atenas a la Cólquide en un carro tirado por dragones[263]. Durante el trayecto se detuvo en Apsoris, donde estaba enterrado su hermano Apsirto[264]. Allí los apsoritanos no podían hacer frente a una plaga de serpientes. Entonces Medea, accediendo a sus súplicas, las juntó y las arrojó a la tumba de su hermano[265]. Todavía permanecen allí y, si alguna sale fuera de la tumba, muere[266].

XXVII. MEDO

 

 

1. A Perses, hijo de Sol y hermano de Eetes, se le había vaticinado que se precaviera de la muerte a manos de un descendiente de Eetes. A Medo, mientras andaba buscando a su madre, una tempestad lo arrastró ante el rey Perses; los guardias lo condujeron prisionero ante dicho rey.

2. Medo, hijo de Egeo y de Medea, al ver que había caído en manos de un enemigo, mintió diciendo que él era Hípotes, hijo de Creonte. El rey lo investigó con gran diligencia y ordenó que fuera enviado a la cárcel. Se dice que hubo allí esterilidad y escasez de alimentos.

3. Habiendo llegado allí Medea en un carro tirado por dragones, se hizo pasar por sacerdotisa de Diana ante el rey, y dijo que ella podía conjurar la esterilidad. Y cuando oyó decir al rey que Hípotes, hijo de Creonte, estaba detenido en la cárcel, pensando que él habría llegado para vengar el ultraje infligido a su padre, allí traicionó a su propio hijo, sin saber que lo era.

4. En efecto, ella persuadió al rey de que aquél no era Hípotes, sino Medo, hijo de Egeo, enviado por su madre para matar al rey, y pidió a éste que se lo entregara para matarlo, estimando que se trataba de Hípotes.

5. Y así, cuando Medo iba a ser conducido ante ella para pagar la mentira con la muerte, al ver Medea que la realidad era distinta de como había pensado, dijo que quería conversar con él, le entregó una espada y le mandó vengar las ofensas infligidas a su abuelo[267]. Medo, oído el relato, mató a Perses y se apoderó del reino de sus antepasados. A partir de su nombre denominó a aquella tierra Media[268].

XXVIII. OTO Y EFIALTES

1. Se dice que Oto y Efialtes, hijos de Aloeo y de Ifimede, hija de Neptuno, eran de un admirable tamaño[269]. Cada mes iban creciendo nueve dedos. Y de este modo, al cumplir los nueve años[270], intentaron subir al cielo.

2. Se procuraron el acceso de la siguiente manera: colocaron el monte Osa sobre el Pelio (por lo que el Pelio es llamado también monte Osa[271]), y apilaron otros montes[272]. Descubiertos por Apolo, fueron muertos por él.

3. Otros autores, en cambio, dicen que los hijos de Neptuno y de Ifimede habían sido invulnerables. Habiendo querido violar a Diana, como ésta no podía hacer frente a sus fuerzas, Apolo envió una cierva entre ellos. Encendidos de furor, al querer matarla con sus jabalinas, se mataron mutuamente[273].

4. Se dice que sufren en los Infiernos el siguiente castigo: están amarrados con serpientes a una columna, dándose la espalda el uno al otro. Entre ellos hay un autillo[274] posado sobre[275] la columna a la que están atados[276].

XXIX. ALCMENA

1. Cuando Anfitrión se había ausentado para atacar Ecalia, Alcmena —creyendo que Júpiter era su esposo— lo acogió en su tálamo. Tras haber llegado éste al lecho nupcial y haberle referido las gestas llevadas a cabo en Ecalia, ella —creyendo que se trataba de su esposo— se acostó con él[277].

2. Júpiter yació tan a gusto con ella que suprimió un día y unió dos noches[278], de tal forma que Alcmena se extrañó de una noche tan larga. Después, cuando le anunciaron que su esposo acababa de llegar victorioso, no le dio ninguna importancia, porque pensaba que ya había visto a su esposo.

3. Cuando Anfitrión entró en el palacio y la vio indiferente y con tanta apatía, comenzó a extrañarse y a quejarse de que no lo hubiera acogido al llegar, a lo que Alcmena respondió: «Ya has venido hace tiempo, te has acostado conmigo y me has contado las gestas que habías llevado a cabo en Ecalia».

4. Al narrar ella todos los detalles, se dio cuenta Anfitrión de que alguna divinidad lo había suplantado[279]. Desde aquel día no se acostó con ella[280]. Ésta, encinta de Júpiter, dio a luz a Hércules.

pintores: Bonington

bonington

800px-Richard_Parkes_Bonington_-_Rouen_-_WGA02431

800px-Richard_Parkes_Bonington_Venice_Grand_Canal

1 RESUMEN

Pintor paisajista romantico inglés

2 BIOGRAFIA

3 OBRAS:

  • Mademoiselle Rose1821Colección particularParís.
  • La catedral y el muelle de Ruan, h. 1822Museo Británico
  • Abadía de San berlin, cerca de San Omer (Abbey of St. Berlin, near St. Omer), 1823, óleo sobre lienzo, City Museum and Art Gallery, Nottingham
  • Río francés con barcos de pesca (French River Scene with Fishing Boats)1824, acuarela sobre papel, Thomas Agnew & Sons Ltd., Reino Unido
  • Frente a la costa inglesa (At the Englisg Coast), 1825, acuarela sobre papel, Szepmuveseti Muzeum, Budapest, Hungría.
  • Vista de la Costa de Normandía1825Museo del Louvre, París
  • Arriate de Agua de Versalles (Parlerre d’eau a Versailles)1826, óleo sobre lienzo, Museo del Louvre, París.
  • Costa de Picardía, 1826, Ferens Art Gallery, Kingston upon Hull
  • Monumento al Colleone, 1826
  • Escena de playa en Normandía (Beach in Normandy), h. 1826-1827, óleo sobre lienzo, Tate GalleryLondres
  • La columna de San Marcos en Venecia (St. Mark’s Column in Venice), h. 1826-1828, óleo sobre lienzo, Tate Gallery, Londres
  • El palacio del Dogo, Venecia (The Doge’s Palace, Venice), 1827, óleo sobre lienzo, Colección Wallace, Londres
  • Francisco I y la duquesa de Etampes (Francis I and the Duchess of Etampes)1828, óleo sobre lienzo, Museo del Louvre, París.
  • Mazarino y Ana de Austria, Museo del Louvre

higinio: Fabulas 1

FABULAS DE HIGINO, LIBERTO DE AUGUSTO

tumblr_nu2epm2qGr1qdphw9o1_r1_250

Las Fábulas atribuidas al hispano Gayo Julio Higino (64 a. C.-17 d. C.) constituyen la colección más completa de mitos clásicos en lengua latina. Se trata de uno de los pocos libros de la Antigüedad del que no se ha conservado ningún manuscrito, sino que es conocido a partir de la editio princeps (1535).

 I. TEMISTO

1. Atamante, hijo de Éolo, tuvo de su esposa Nébula un hijo, Frixo, y una hija, Hele. De Temisto, hija de Hipseo, dos hijos, Esfincio y Orcómeno[127]. Y de Ino, hija de Cadmo, otros dos hijos, Learco y Melicertes[128].

2. Temisto, porque Ino le había privado de su matrimonio, quiso matar a los hijos de ésta. Por ello se escondió en el palacio y, hallada la ocasión, pensando que estaba matando a los hijos de su enemiga, asesinó a los suyos propios sin reconocerlos, engañada por la nodriza[129], que les había puesto una vestimenta equivocada. Cuando Temisto se dio cuenta del hecho, se suicidó.

 II. INO

1. Ino, hija de Cadmo y de Harmonía, tras haber decidido matar a Frixo y a Hele, hijos de Nébula, urdió un plan con las mujeres casadas de toda la comarca y conspiró para que tostaran[130] los granos que iban a destinar a la siguiente sementera, con el fin de que no germinaran. De modo que, al sobrevenir la esterilidad y la escasez de cereales[131], toda la ciudad habida de perecer, parte por hambre, parte por enfermedad.

2. A raíz de este hecho, Atamante envió a Delfos a un criado, al que Ino ordenó traer una respuesta falsa diciendo que, si Atamante inmolaba a Frixo en honor de Júpiter, sobrevendría el final de la peste. Como Atamante se negara a llevarlo a cabo, Frixo prometió —espontáneamente y de buen grado— que él solo liberaría a la ciudad de esta desgracia.

3. Y así, habiendo sido conducido Frixo ante el altar con las ínfulas[132], y deseando su padre elevar una plegaria a Júpiter, el criado —por compasión hacia el joven— reveló a Atamante el plan de Ino. El rey, conocido el crimen, entregó a su esposa Ino y al hijo de ésta, Melicertes, a Frixo para hacerlos perecer.

4. Cuando los llevaba al suplicio, Líber Pater arrojó una oscura nube[133] sobre Ino, su propia nodriza[134], y la arrebató. Más tarde Atamante, presa de un ataque de locura infundido por Juno[135], mató a su hijo Learco.

5. Por su parte, Ino se precipitó al mar con su hijo Melicertes. Líber quiso que fuera llamada Leucótea[136], nosotros la llamamos Mater Matuta; en cambio quiso que Melicertes fuese llamado dios Palemon, a quien nosotros damos el nombre de Portuno[137]. En honor de éste cada cuatro años se celebran unos juegos atléticos, que son denominados «ístmicos[138]».

 III. FRIXO

1. Mientras Frixo y Hele andaban errabundos por el bosque, tras un acceso de locura infundido por Líber, se dice que hasta allí llegó su madre Nébula, y que llevó un carnero de piel dorada[139], hijo de Neptuno y de Teófane, y ordenó a sus hijos montarse en él, dirigirse a la Cólquide a la corte del rey Eetes, hijo de Sol, y sacrificar allí el carnero a Marte[140].

2. Se dice que así acaeció. Tras haberse montado en el carnero, y cuando éste los estaba trasladando sobrevolando el mar, Hele se cayó del camero, por lo que ese mar fue denominado «Helesponto[141]». A Frixo, en cambio, lo llevó hasta la Cólquide. Allí inmoló el camero según órdenes de su madre, y depositó su piel dorada en el templo de Marte. Ésta era custodiada por un Dragón, y se dice que Jasón, hijo de Esón y de Alcimede[142], fue a buscarla.

3. A Frixo, por su parte, lo recibió Eetes de buen grado y le dio a su hija Calcíope por esposa. Ésta engendró después hijos de él. Pero Eetes tuvo miedo de que lo expulsaran de su reino, porque se le había vaticinado por medio de prodigios que se había de precaver de la muerte a manos de un extranjero, hijo de Éolo. Así pues, mató a Frixo[143].

4. Pero los hijos de Frixo: Argos, Fróntide, Melas y Cilindro[144], subieron a una barquichuela para ir a casa de su abuelo Atamante. Jasón, cuando se dirigía a la búsqueda del vellocino, los rescató como náufragos en la isla de Día[145], y los devolvió a su madre Calcíope, por cuyo favor fue recomendado él a su hermana Medea.

 IV. INO DE EURÍPIDES

1. Atamante, rey en Tesalia[147], creyendo que había perecido su esposa Ino, de la que (había engendrado) dos hijos, se desposó con Temisto, hija de una ninfa. De ella tuvo dos hijos gemelos.

2. Después se enteró de que Ino estaba en el Parnaso y de que había llegado hasta allí con motivo de una bacanal. Envió a unos hombres para que la condujeran ante él. Una vez llevada a presencia de Atamante, éste la ocultó.

3. Se enteró Temisto de que Ino había sido encontrada, pero no lograba identificarla. Quiso matar a los hijos de ésta y tomó a la propia Ino, a la que consideraba una cautiva, como cómplice del crimen, y le dijo que cubriera a sus propios hijos con ropajes blancos, y a los de Ino con negros.

4. Ino cubrió a los suyos con los ropajes blancos y a los de Temisto con los oscuros. Entonces Temisto, engañada, asesinó a sus propios hijos. Cuando se dio cuenta de ello, se suicidó.

5. Atamante, por su parte, en un ataque de locura mató a Learco, su hijo mayor, en el transcurso de una cacería. En cambio, Ino se arrojó al mar con su hijo menor Melicertes y se vio transformada en diosa[148].


 V. ATAMANTE

Por haber yacido Sémele con Júpiter, Juno fue hostil a todo su linaje. Y así Atamante, hijo de Éolo, en un ataque de locura, mató a su propio hijo con flechas en el transcurso de una cacería.

 VI. CADMO

Cadmo, hijo de Agénor y de Argíope, presa de la cólera de Marte por haber matado al Dragón que custodiaba la fuente Castalia[150], una vez muertos sus hijos, fue transformado en serpiente en las regiones de Iliria[151] junto con su esposa Harmonía, hija de Venus y de Marte.

 VII. ANTÍOPE

1. Antíope, hija de Nicteo, fue violada por Épafo[153] mediante un engaño. A consecuencia de ello fue repudiada por su esposo Lico[154]. A ésta, que no tenía marido, Júpiter la forzó.

2. Por su parte, Lico tomó en matrimonio a Dirce, en quien surgió la sospecha de que su marido había yacido en secreto con Antíope. Así pues, ordenó a unos criados que la encerraran atada con cadenas en un lugar oscuro.

3. Cuando se le acercaba el momento de dar a luz, Antíope escapó de las cadenas al monte Citerón por voluntad de Júpiter. Y como le apremiaran los dolores del parto y buscara un lugar donde dar a luz, el dolor la obligó a parir en una encrucijada de caminos.

4. Unos pastores los criaron como a hijos suyos y les pusieron nombres, a uno Zeto «de buscar un lugar», y al otro Anfión «porque lo dio a luz en un cruce de caminos o junto al camino», esto es, porque lo tuvo en una encrucijada[155].

5. Ellos, después de reconocer a su madre, quitaron la vida a Dirce, tras haberla atado a un toro salvaje. De su cuerpo brotó una fuente en el monte Citerón, que fue llamada «Dircea[156]», por favor de Líber, ya que Dirce había sido bacante suya.

 VIII. LA MISMA DE EURÍPIDES, QUE ESCRIBIÓ ENNIO

1. Antíope fue hija de Nicteo, rey en Beocia. Júpiter, seducido por su extraordinaria belleza, la dejó encinta.

2. Queriéndola castigar su padre por haber sido violada, Antíope huyó ante la amenaza de un peligro inminente. Por casualidad estaba Épafo de Sición en el mismo lugar al que ella había llegado. Éste se llevó a la mujer a su propia casa y se unió a ella en matrimonio.

3. Nicteo, que llevaba muy a mal este suceso, en el momento de morir manda mediante juramento a su hermano Lico, a quien en ese momento legaba el reino, que Antíope no quedara impune. A la muerte de Nicteo, Lico llegó a Sición. Asesinado Épafo, condujo a Antíope encadenada al Citerón. Ésta dio a luz a dos gemelos y los abandonó. Un pastor los crió, y los llamó Zeto y Anfión.

4. Antíope fue entregada a Dirce, esposa de Lico, para su tortura; pero aquélla, hallada la ocasión, se dio a la fuga. Se llevó a sus hijos; de ellos Zeto, por considerarla una fugitiva, no la acogió. Dirce se dirigió a aquel mismo lugar durante una bacanal de Líber; allí encontró a Antíope y la arrastró a la muerte.

5. Pero los jóvenes, advertidos por el pastor que los había criado de que Antíope era su propia madre, rápidamente la siguieron y la rescataron de allí; y mataron a Dirce, atándola a un toro por los cabellos.

6. Cuando se propusieron matar a Lico, Mercurio se lo impidió y al mismo tiempo ordenó a Lico ceder el reino a Anfión.

 IX. NÍOBE

1. Anfión y Zeto, hijos de Júpiter y de Antíope, hija de Nicteo, ciñeron Tebas por orden de Apolo con una muralla[158] que llegaba hasta el túmulo de Sémele[159], y enviaron al destierro a Layo, hijo del rey Lábdaco. Ellos mismos comenzaron a gobernar allí.

2. Anfión recibió en matrimonio a Níobe, hija de Tántalo y de Dione, de quien engendró a siete hijos y a otras tantas hijas. Este parto Níobe lo consideró superior al de Latona, y habló con demasiada altivez contra Apolo y Diana, alegando que ésta iba ceñida con el atuendo propio de un varón y que Apolo llevaba un vestido talar y la cabellera intonsa[160], y que ella misma superaba a Latona en el número de hijos[161].

3. Por ello Apolo mató con sus flechas a los hijos de Níobe, mientras cazaban en el bosque; y a su vez Diana asaeteó en el palacio a las hijas, excepto a Cloris[162]. La madre, por su parte, privada de sus hijos, derramando lágrimas, se dice que fue convertida en piedra en el monte Sípilo[163], y que sus lágrimas siguen manando hoy día.

4. Anfión, en cambio, al querer asaltar el templo de Apolo, fue asaeteado por el dios.

 X. CLORIS

1. Cloris, hija de Níobe y de Anfión, fue la única que había sobrevivido de las siete hijas. Neleo, hijo de Hipocoonte[164], la tomó por esposa, de la que engendró a doce hijos varones.

2. Hércules, al atacar Pilo, mató a Neleo y a diez de sus hijos[165]; pero el undécimo, Periclímeno, por un favor de su abuelo Neptuno, escapó a la muerte[166] transformado en figura de águila.

3. Así pues, el duodécimo, Néstor, estuvo en Ilio, de quien se dice que por privilegio de Apolo vivió durante tres siglos. Pues los años que Apolo había arrebatado a los hermanos de Cloris, se los concedió a Néstor[167].

 XI. LOS NIÓBIDAS

Lerta, Tántalo, Ismeno, Eupino, Fédimo, Sípulo, Quíade, Cloris, Asticratía, Síboe, Sictocio, Eudoxa, Arquénor, Ogigia[168]. Éstos son los hijos e hijas de Níobe, esposa de Anfión.

 XII. PELIAS

1. A Pelias, hijo de Creteo y de Tiro, se le había vaticinado que debía ofrecer un sacrificio a Neptuno; y que si un «monocrépide», es decir, un hombre con un solo pie calzado[169], se presentaba de improviso, entonces se le estaba acercando su muerte.

2. Al celebrar Pelias los sacrificios anuales en honor de Neptuno, Jasón, hijo de Esón, que era hermano de Pelias, deseoso de participar en los sacrificios, se dejó atrás una sandalia mientras cruzaba el río Eveno[170]. Y no se preocupó de ella, a fin de llegar rápidamente a los ritos sagrados.

3. Pelias, fijándose en este detalle, recordando la prescripción del oráculo, le ordenó que reclamara a su enemigo, el rey Eetes, la piel dorada del camero que Frixo había consagrado a Marte en la Cólquide.

4. Jasón, una vez reunidos los caudillos de Grecia, partió hacia la Cólquide.


 XIII. JUNO

Juno, disfrazada de anciana, se encontraba a orillas del río Eveno para tantear la voluntad de los hombres, por ver si la pasaban a la otra ribera del río Eveno. Como nadie quería hacerlo, la pasó Jasón, hijo de Esón y de Alcimede. Ella, a su vez, airada con Pelias porque había dejado de celebrar un sacrificio en su honor, se las arregló para que Jasón se dejara una sandalia en el lodo[171].

KATMANDU

katmandu

KATMANDU (1)

450px-Nepal_location_map.svg

207-14-katmandu-temple

Katmandu es la capital de Nepal. Recientemente y tristemente  ha sufrido un terrible terremoto del que aun se recupera.

Visita virtual a algunos puntos de Katamandu

País Flag of Nepal (with spacing).svg Nepal
• Zona Bagmati
• Distrito Kathmandú
• IDH Crecimiento 0.710 (2013) – Alto
Ubicación 27°43′00″N 85°22′00″ECoordenadas27°43′00″N 85°22′00″E (mapa)
• Altitud 1400 msnm
Superficie 50.67 km²
Fundación 900s a.C.
Población 1.006.656 hab. (2012)
Idiomas nepalíNepal Bhasa

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados