Pintores: Mora
Pintores: Lotto
Pintores: Eckesberg
Pintores: Bouton
Charles Marie Bouton ( París , 16 de mayo de 1781 a 28 de junio de 1853), fue un pintor francés. Fue alumno del conocido pintor Jacques-Louis David , de Jean-Victor Bertin y del primer pintor de panorama francés, Pierre Prévost . Su pintura expresa una concentración especial en la perspectiva y en el arte de distribuir la luz. Esta forma artística fue la precursora de la invención del Diorama , honor que comparte con el fotógrafo francés Jacques Daguerre . Como pintor, creó obras que reproducen, con gran realismo, los Souterrains de Saint-Denis , la Cathédrale de Chartres , y una vista del interior de laiglesia de Saint-Etienne-du-Mont . así como una interesante vista de una capilla gótica, actualmente en el The Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Pintores: Boucher
Pintores: Valdes Leal
Juan de Valdés Leal (Sevilla, 4 de mayo de 1622 – ibídem, 15 de octubre de 1690), pintor y grabador barroco español. Es conocido fundamentalmente por sus dos pinturas «de jeroglífico» sobre las postrimerías humanas: las alegorías Finis gloriae mundi (El fin de las glorias mundanas) e In ictu oculi (En un abrir y cerrar de ojos). Las pintó en 1672 para la iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla, donde se conservan, y su asunto macabro alude al tema de la vanitas (vanidad humana) y amonesta sobre la caducidad de los bienes temporales y la brevedad de la vida terrena
La obra de Juan de Valdés Leal manifiesta ya desde el principio un estilo absolutamente barroco, marcadamente naturalista y con tendencia al tenebrismo, con dibujo contundente, un colorido fuerte y poco matizado y unos volúmenes monumentales. Posee una particular sensibilidad pictórica inclinada hacia lo dramático, con gran ligereza de toque y un especial interés por la expresividad, que protagoniza sus composiciones en detrimento de la belleza y la corrección formal.
Tenía inclinación por la temática macabra o grotesca, pero con un vivo sentido del movimiento, brillante colorido y dramática iluminación. A pesar de ser contemporáneo de Murillo, su temperamento era completamente opuesto; Valdés Leal, nervioso y violento, se dejaba seducir más por el movimiento desenfrenado y por la expresión, por el sentido de un exagerado dramatismo y un intenso colorido, que por la dulzura y el costumbrismo burgués de aquel.
Faceta importante también en el arte de Valdés Leal es la de grabador, género en el que inició asimismo a sus colaboradores y discípulos, al igual que lo había hecho en la pintura mural y en el que dejó ejemplares de la calidad de su autorretrato (Biblioteca Nacional en Madrid), la custodia de Juan de Arfe de la catedral hispalense, restaurada bajo su dirección, y sobre todo las láminas del libro de Fernando de la Torre Farfán sobre las fiestas celebradas en Sevilla en 1671, con motivo de la canonización de San Fernando.
Con Valdés Leal la escuela sevillana de pintura alcanzó el momento álgido de su barroquismo, dado que su arte, tanto por su sentido expresionista como por la soltura de su paleta, llega a presentir a Goya y a ejercer influencia sobre románticos e impresionistas franceses. La sala VIII del Museo de Bellas Artes de Sevilla está consagrada a Juan de Valdés Leal.






